cuadros modernos

Dos iconos del arte moderno

Andy Warhol

Andrew Warhola más conocido como Andy Warhol se ha convertido en uno de los máximos exponentes de los cuadros modernos en nuestro país. Este artista nació en  Pittsburg finalizada la década de los veinte.

en nuestro país. Este artista nació en  Pittsburg finalizada la década de los veinte.

Provenía de una familia de inmigrantes eslovacos y desde muy pequeño ya fueron visibles sus virtudes artísticas . Una vez graduado  en el Carnegie Institute se traslada a Nueva York  donde trabajará como creador publicitario para revistas de tan prestigioso nombre como Vogue, Glamour o The New Yorker. En su estudio de The Factory creará la  mayor parte de sus obras y le servirá de sitio de inspiración puesto que los artistas más underground del momento lo elegirán como su base de operaciones.

El viaje que marcó un antes y un después en sus creaciones fue uno que realizó alrededor del mundo, fue después de este cuando empezó su etapa Popular art o Pop. En estos cuadros no se pretende hacer un arte para el pueblo,  sino usar elementos cotidianos de nuestra vida como  forma de arte.

Como grandes pilares utilizó la influencia de Dadá (impulsor de la convergencia entre arte y vida cotidiana) y Duchamp (que consigue aislar la  esencia  artística de cualquier tipo de elemento que podamos encontrar en nuestro entorno).

Utilizó su arte como una crítica a la cultura de masas, a la creciente sociedad de consumo de su época y a la impersonalidad que empezaba a predominar en la sociedad en la que vivía. 

Entre sus obras más famosas se encuentran, justamente, dos elementos del capitalismo: los botellines de la famosa marca Coca-Cola y la  lata de sopa Campbell. Estos elementos repetidos hasta la saciedad en sus obras hicieron su aparición por primera vez en una exposición en el Paul Bianchini titulada “El supermercado estadounidense”.

Así Warhol convierte los cuadros en obras de contenido  aparentemente de elección banal pero que guardan un gran sentido  irónico y crítico hacia la fama, popularidad o el materialismo.

Gustav Klimt

Gustav Klimt, artista moderno  que brilló en la Viena que empezaba a perder su resplandor como capital artística mundial . Nació en la época de la edad de oro de la burguesía, la época dorada del imperio austrohúngaro y se proclamó uno de los grandes artistas entre el simbolismo y el Art Noveau.

En sus obras encontraremos un estilo ecléctico y según avanzamos en sus creaciones cada vez más abstractas. Volviéndose innovadoras en los puntos de vista, cortes y cada vez más plásticas. podríamos decir que se trata de una antesala al expresionismo posterior  de su época.

Como parte de las características de su obra podremos señalar que los cuadros modernos que  crea son extremadamente ornamentales. Veremos oro que nos recuerda al arte bizantino, motivos  geométricos parecidos al arte árabe y un equilibrio muy sensual entre curvas y rectas.

El Beso es una de sus obras más famosas y más reproducidas tanto en galerías, oficinas, decoraciones de hogares particulares  e incluso parte de tatuajes.

Estos dos artistas sin duda han sido parte de la  gran influencia en el arte moderno que vemos reflejado cuando buscamos cualquier cuadro moderno para decorar nuestros espacios.

No solamente sus cuadros y sus creaciones se han  copiado hasta la saciedad en diferentes formatos como parte de la decoración, sino que sus ideales y la forma que tenían de ver el mundo han formado una nueva línea de artistas.

Así pues, si fijamos nuestra mirada en cuadros de artistas que hoy en día no nos resultan tan conocidos encontramos retazos de lo que podría ser una línea de trabajo parecida a cualquiera de los dos.

Una forma de arte y una forma de ver el mundo que nos rodea innovadora, transgresora y capaz de traspasar y reformularse las normas día a día. Sin duda, no nos hará  falta tener un cuadro original de estos autores para poder contemplar en cualquier cuadro moderno su esencia.